Carboxiterapia

Es una técnica utilizada hace más de 50 años para combatir el exceso de grasa, obtener tejidos más firmes, reducir la celulitis, el envejecimiento corporal, facial, la flacidez, las micro-varices, además de reducir cicatrices y estrías. La Carboxiterapia, es utilizada también como tratamiento postoperatorio de liposucción o cirugía utilizado para corregir irregularidades de la piel, además de prevenir fibrosis.

El oxígeno, es el encargado de que la piel se vea más tersa y luminosa, no se puede inyectar directamente porque quema, mientras el Co2 se puede utilizar regulando la temperatura, y mejorando el envejecimiento corporal.

Es un procedimiento no quirúrgico que consiste en aplicaciones de inyección de dióxido de carbono (Co2) en los tejidos subcutáneos de forma intradérmica, produciendo distensión, liberando serotonina, histamina y catecolaminas que estimulan los beta-receptores adrenérgicos produciendo la descompensación de las células de grasa. La dilatación del vaso también causa aumento del flujo sanguíneo en el área, lo que implica mayor cantidad de oxígeno en dicha área.

Se utiliza con fines estéticos, se puede aplicar sola o en combinación con otras terapias como la mesoterapia, laser u otras.

Esta terapia debe evitarse en pacientes con insuficiencia hepática, insuficiencia renal, insuficiencia cardiaca, diabetes, cáncer, en trastornos de la circulación, epilepsia. También debe evitarse además en embarazo y lactancia.